-- BUDISMO PRAGMATICO, HUMOR Y CIENCIA ---------------------------------------------------------- PRAGMATIC BUDDHISM, HUMOR AND SCIENCE

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La rueda
La impersonalidad
La atención
Escalonamiento
Los indeterminados
Silencio noble
Los ciegos
Narración sobre las maneras para afirmar la atención
Localización: Colección de narraciones largas 22
Título en pali: Maha-satipatthana sutta
Referencia en el Canon Pali: Dīgha Níkāya 22
Particulares: Los objetos de la atención son cuatro y las maneras de afirmar la atención son las contemplaciones correspondientes de cada uno de los cuatro objetos. Con cada objeto hay una o varias modalidades asociadas, para un total de trece ejercicios diferentes. Por la minuciosidad y detalle en sus descripciones de las modalidades de la atención, esta narración es, para muchos eruditos, la más importante del Canon Pali. Dentro el budismo religioso, este texto es recitado de memoria por los monjes budistas desde la época del Perfecto hasta la actualidad.
 
Otras versiones de esta narración en inglés
 
 
Texto. Esta es la única técnica que existe para la purificación —la descontaminación— de la mente, para la cesación del sufrimiento, para encontrar el camino correcto y para lograr la extinción del ego. Y esta única técnica son las cuatro maneras para afirmar la atención.
¿Y cuáles son esas cuatro maneras?
 
(1) Ocurre cuando un practicante está permanentemente en contemplación del cuerpo observándolo simplemente como un cuerpo, con fervor, con entendimiento, con atención —no como propio, no como identidad, no como parte de identificador eterno alguno, solo como un fenómeno— y, por lo tanto, dejando de lado cualquier avaricia y cualquier angustia con respecto a cosas mundanales.
 
(2) Él está permanentemente en contemplación de las sensaciones observándolas simplemente como sensaciones, con fervor, con entendimiento, con atención —no como propias, no como identidad, no como parte de identificador eterno alguno, solo como un fenómeno— dejando de lado cualquier avaricia y cualquier angustia con respecto a cosas mundanales.
 
(3) Él está permanentemente en contemplación de los estados mentales observándolos simplemente como estados mentales, con fervor, con entendimiento, con atención —no como propios, no como identidad, no como parte de identificador eterno alguno, solo como un fenómeno— dejando de lado cualquier avaricia y cualquier angustia con respecto a cosas mundanales.
 
(4) Él está permanentemente en contemplación de las Enseñanzas básicas observándolas simplemente como los fenómenos mentales que conlleva la aplicación de tales Enseñanzas, con fervor, con entendimiento, con atención —no como propias, no como identidad, no como parte de identificador eterno alguno, solo como fenómenos— dejando de lado cualquier avaricia y cualquier angustia con respecto a cosas mundanales.
(1) Contemplación del cuerpo
¿Y cómo permanece el practicante contemplando una y otra vez el cuerpo como un cuerpo (no como propio, no como identidad, no como parte de ningún ego o identificador eterno, sino simplemente como fenómeno)?
Respiración. El practicante se aísla en un bosque, o a la sombra de un árbol, o en una habitación vacía, se sienta con las piernas cruzadas, mantiene su cuerpo recto e inicia su práctica de atención cuidadosa a la respiración. Cuando inhala una respiración profunda, él está consciente de que inhala una respiración profunda. Cuando exhala una respiración prolongada, él está consciente de que exhala una respiración prolongada. Cuando inhala una respiración breve, él está consciente de que inhala una respiración breve. Cuando exhala una respiración breve, él está consciente de que exhala una respiración breve. El practicante se entrena repitiéndose: «atento de todo el cuerpo debo inhalar»; el practicante se entrena repitiéndose: «atento de todo el cuerpo debo exhalar». El practicante se entrena repitiéndose: «apaciguando el proceso de respiración, así debo inhalar»; el practicante se entrena repitiéndose: «apaciguando el proceso de respiración, así debo exhalar».
De la misma forma que un tornero, experimentado o aprendiz, cuando está torneando una forma larga, sabe que está torneando una forma larga, y cuando está torneando una forma corta, sabe que está torneando una forma corta, así el practicante, cuando efectúa una inhalación larga, sabe que está efectuando una inhalación larga; cuando efectúa una exhalación larga, sabe que está efectuando una exhalación larga; cuando efectúa una inhalación corta, sabe que está efectuando una inhalación corta; cuando efectúa una exhalación corta, sabe que está efectuando una exhalación corta. El practicante se entrena repitiéndose: «atento de todo el cuerpo debo inhalar»; el practicante se entrena repitiéndose: «atento de todo el cuerpo debo exhalar». El practicante se entrena repitiéndose: «apaciguando el proceso de respiración, así debo inhalar»; el practicante se entrena repitiéndose: «apaciguando el proceso de respiración, así debo exhalar».
De esta forma el practicante sostiene una y otra vez la contemplación del cuerpo como el cuerpo en el practicante (no «mío», no «yo», no «ego», solo un fenómeno); o sostiene una y otra vez la contemplación del cuerpo como si fuera el cuerpo en otros; o sostiene una y otra vez la contemplación del cuerpo como si fuera el cuerpo tanto en el practicante como en otros. El sostiene la contemplación de los fenómenos que se manifiestan en el cuerpo, de los fenómenos que se desvanecen en el cuerpo, y de los fenómenos que tanto se manifiestan como se desvanecen en el cuerpo. En resumen, el practicante está completamente atento al hecho de que el cuerpo existe sólo (no un ego, no un alma, no un «yo») en la medida que se necesita para la lucidez y la consciencia. Y el practicante permanece emancipado mentalmente, sin apegarse a cosa u opinión alguna.
Apartes excluidos para el primer objeto de la contemplación. Vigilancia de posturas y movimientos del cuerpo, actividades rutinarias, componentes del cuerpo físico, elementos o estados físicos, estados de descomposición del cuerpo.
(2) Contemplación de las sensaciones o señales nerviosas
¿Y cómo permanece el practicante contemplando una y otra vez las sensaciones —las señales nerviosas— como sensaciones (no como propias, no como identidad, no como parte de ningún ego o identificador eterno, sino simplemente como fenómenos)? Aquí el practicante cuando reconoce una señal nerviosa placentera, sabe que existe una señal nerviosa placentera; cuando reconoce una señal nerviosa desagradable, sabe que existe una señal nerviosa desagradable; cuando reconoce una señal nerviosa que no es placentera ni desagradable, sabe que existe una señal nerviosa que no es placentera ni desagradable.
Cuando el practicante siente una sensación placentera asociada con la sensualidad, sabe que está sintiendo una sensación placentera asociada con la sensualidad; cuando siente una sensación placentera no asociada con la sensualidad, sabe que está sintiendo una sensación placentera no asociada con la sensualidad.
Cuando el practicante siente una sensación desagradable asociada con la sensualidad, sabe que está sintiendo una sensación desagradable asociada con la sensualidad; cuando siente una sensación desagradable no asociada con la sensualidad, sabe que está sintiendo una sensación desagradable no asociada con la sensualidad.
Cuando el practicante siente una sensación asociada con la sensualidad que no es ni placentera ni desagradable, sabe que está sintiendo una sensación asociada con la sensualidad que no es ni placentera ni desagradable; cuando siente una sensación no asociada con la sensualidad que no es ni placentera ni desagradable, sabe que está sintiendo una sensación no asociada con la sensualidad que no es ni placentera ni desagradable.
(3) Contemplación de los estados mentales
¿Y cómo permanece el practicante contemplando una y otra vez los estados mentales como estados mentales (no como propios, no como identidad, no como parte de ningún ego o identificador eterno, sino simplemente como fenómenos)? Cuando en la mente del practicante aparece un estado mental de codicia, él reconoce «este es un estado mental de codicia»; cuando en la mente aparece un estado mental donde no hay codicia, reconoce «este es un estado mental donde no hay codicia». Cuando en la mente del practicante aparece un estado mental de aversión, reconoce «este es un estado mental de aversión»; cuando en la mente aparece un estado mental donde no hay aversión, reconoce «este es un estado mental donde no hay aversión». Cuando en la mente del practicante aparece un estado mental de obnubilación, reconoce «este es un estado mental de obnubilación»; cuando en la mente aparece un estado mental donde no hay obnubilación, reconoce «este es un estado mental donde no hay obnubilación». Cuando en la mente del practicante aparece un estado mental de serenidad (ausencia de obnubilación), reconoce «este es un estado mental de serenidad»; cuando en la mente aparece un estado mental donde no hay serenidad, reconoce «este es un estado mental donde no hay serenidad».
Apartes excluidos para el tercer objeto de la contemplación. Vigilancia de la presencia de estados mentales de letargo-desasosiego, idealismo-materialismo, voluptuosidad-pudor, focalización-descon-
centración y contaminación-pureza.
(4) Contemplación de las Enseñanzas básicas
¿Y cómo permanece el practicante contemplando una y otra vez las Enseñanzas básicas observándolas simplemente como los fenómenos mentales que conlleva la aplicación de tales Enseñanzas (no como propias, no como identidad, no como parte de ningún ego o identificador eterno, sino simplemente como fenómenos)?
Apartes excluidos para el cuarto objeto de la contemplación. Vigilancia de la presencia o ausencia de los fenómenos mentales asociados con cada uno de los componentes de las cinco Enseñanzas básicas: obstáculos de la intuición, agregados de la individualidad, esferas de la actividad mental, factores del despertar interior y verdades nobles.
Conclusión. Dependiendo de la dedicación del discípulo a su práctica de las cuatro maneras para afirmar la atención (siete años, seis, cinco…, uno; siete meses, seis, cinco…, uno; dos semanas, una semana), el practicante puede esperar uno de dos resultados: el despertar interior o un punto de progreso notable del cual no habrá retroceso.
Esto es lo que fue dicho: Este es el único procedimiento que existe para la purificación —la descontaminación— de la mente, para la cesación del sufrimiento, para encontrar el camino correcto, y para alcanzar la extinción del ego. Y este único procedimiento son las cuatro maneras para afirmar la atención. Y es por esta razón que fue dicho.