-- BUDISMO PRAGMATICO, HUMOR Y CIENCIA ---------------------------------------------------------- PRAGMATIC BUDDHISM, HUMOR AND SCIENCE

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La rueda
La impersonalidad
La atención
Escalonamiento
Los indeterminados
Silencio noble
Los ciegos
Narración sobre la puesta en marcha de la rueda de la verdad
Localización: Colección de narraciones relacionadas 56.11
Título en pali: Dhammacakkapavattana sutta
Referencia en el Canon Pali: Samyutta Níkāya 56.11
Particulares. Este fue el primer discurso de Siddhattha Gotama, pronunciado en el Parque de los Ciervos de Benares a sus cinco antiguos compañeros de vida ascética, después de haber alcanzado su despertar interior. Esta narración es el mejor resumen de la doctrina —la parte teórica— de las Enseñanzas.
 
Otras versiones de esta narración en inglés
 
 
Otras versiones de esta narración en español
 
 
Texto. Existen dos extremos que no pueden ser practicados por alguien que anda en la búsqueda de la perfección. El primero da rienda suelta a los placeres de los sentidos y es vulgar, dañino y licencioso. El segundo está dedicado a la austeridad extrema y es vulgar, dañino y doloroso. Hay un camino intermedio que yo he vislumbrado y que evita estos dos extremos, genera conocimiento y lleva a la ecuanimidad, a la emancipación mental y al despertar interior. ¿Y cuál es el camino intermedio? Es el camino noble de las ocho prácticas o factores: recta opinión, recto pensamiento, recto lenguaje, recta acción, recta ocupación, recto esfuerzo, recta atención y recto éxtasis.
   Ahora, esta es la verdad noble del sufrimiento: el nacimiento, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte generan sufrimiento. La tristeza, la lamentación, la pena, la angustia y la desesperación son sufrimiento; la asociación con quien nos desagrada, la separación de quien amamos y la privación de lo que deseamos nos causan sufrimiento. En resumen, los cinco agregados de la individualidad —forma material, señales nerviosas, percepciones, formaciones condicionadas, cognición— están caracterizados por su propensión al sufrimiento. 
   Y esta es la verdad noble de la causa del sufrimiento: el origen del sufrimiento es el deseo que persigue siempre algo diferente a lo que tenemos o lo que somos, acompañado de pasión y ambición, esto es, de ansia de placeres sensuales, de ansia de no ser los que somos, de ansia de ser algo diferente.
   Y esta es la verdad noble de la cesación del sufrimiento: el sufrimiento se acaba con la desaparición, la supresión, la renunciación, la abdicación, la remoción y la descarga —totales y sin dejar ningún remanente— de cualquier forma de deseo vehemente.
   Y esta es la verdad noble del camino que conduce a la cesación del sufrimiento: la cesación del sufrimiento es la marcha constante del camino noble de las ocho prácticas —recta opinión, recto pensamiento, recto lenguaje, recta acción, recta ocupación, recto esfuerzo, recta atención y recto éxtasis—.
   Cuando me percaté claramente de tres hechos —de la verdad noble del sufrimiento, de la necesidad de entender la verdad noble del sufrimiento y de la experiencia real de haber comprendido la verdad noble del sufrimiento— germinaron en mí la comprensión, la perspicacia, el discernimiento, la intuición y el despertar interior con respecto a cosas nunca antes escuchadas.
   Cuando me percaté claramente de tres hechos —de la verdad noble del origen del sufrimiento, de la necesidad de erradicar el origen del sufrimiento, y de la experiencia real de haber erradicado tal origen— germinaron en mí la comprensión, la perspicacia, el discernimiento, la intuición y el despertar interior con respecto a cosas nunca antes escuchadas.
   Cuando me percaté claramente de tres hechos —de la verdad noble de la cesación del sufrimiento, de la necesidad de vivir y comprobar la cesación del sufrimiento, y de la experiencia real de haber vivido y comprobado la cesación del sufrimiento— germinaron en mí la comprensión, la perspicacia, el discernimiento, la intuición y el despertar interior con respecto a cosas nunca antes escuchadas.
   Cuando me percaté claramente de tres hechos —de la verdad noble del camino que conduce a la cesación del sufrimiento, de la necesidad de marchar ese camino y de la experiencia real de haber marchado ese camino— germinaron en mí la comprensión, la perspicacia, el discernimiento, la intuición y el despertar interior con respecto a cosas nunca antes escuchadas.
   Mientras el conocimiento y la comprensión de estos doce hechos no fueron completos y absolutos, yo no podía decir que había alcanzado la iluminación. Pero tan pronto el conocimiento y la comprensión de estos doce hechos fueron completos y absolutos, pude decir con certeza que ya había alcanzado la iluminación.